El caso de Melanie

Melanie tiene 35 años de edad y tiene parálisis cerebral. Debido a su discapacidad, ella no ha podido trabajar durante los últimos 6 meses. Ha estado recibiendo beneficios mensuales de $850 del Seguro de Incapacidad del Seguro Social (SSDI) y utiliza el programa AHCCCS para cubrir sus gastos médicos.

Últimamente, Melanie ha comenzado a sentirse mejor y quiere volver a trabajar. Por lo tanto, ella conversa con algunas amistades y comienza a hacer circular su curriculum vitae. Al poco tiempo, un ex-compañero de trabajo le ofrece un empleo de tiempo parcial en una compañía que él acaba de crear. Desafortunadamente, el nuevo trabajo no ofrece ningún seguro médico y ella estaría ganando demasiado dinero para poder continuar su cobertura del programa AHCCCS. Ella realmente quiere aceptar el empleo pero no quiere arriesgarse a quedar sin seguro médico. Entre sus medicamentos recetados, su terapia física y sus servicios de ayuda personal (PAS), el costo total de su atención para la salud es de varios miles de dólares por mes.

Melanie podría comprar un plan médico individual en Healthcare.gov. Ella sabe que desde 2014, los planes privados no pueden denegar su solicitud de cobertura porque no pueden discriminar en contra de nadie, pero no sabe si las polizas disponibles realmente son buenas. Después de poner su información en Healthcare.gov, resulta que podría apuntarse para un plan que le costaría unos $150 al mes por la prima mensual. El problema es que esta poliza también tiene un deducible y tiene copagos mucho más altos que los copagos de AHCCCS. Además, no pagaría para los servicios de asistencia personal que necesita y que actualmente son gratis con su cobertura AHCCCS. Ella desea encontrar una mejor opción.

Ella conversa acerca de su problema con Samantha, su ayudante personal. Samantha le menciona el programa Libertad para Trabajar de AHCCCS.

“Es un programa diseñado para gente como tú”, le dice Samantha. “Podrás volver a trabajar y ganar hasta $4,000 o más por mes, y conservar todavía tu cobertura médica”.

“Pero, ¿qué pasará con mis ahorros? ¿Podré conservarlos?” pregunta Melanie.

“Yo creo que sí”, contesta Samantha, “pero debes hablar con un/a consultor/a de incentivos de trabajo para obtener más información”.

Juntas, Melanie y Samantha localizan el centro para la vida independiente en su comunidad y hacen una cita para hablar con una consejera de beneficios. Al hacerlo, descubren que Melanie puede tener la cantidad de bienes que quiera y ser elegible aun así para participar en el programa Libertad para Trabajar de AHCCCS.

Durante la cita, la consejera les dice, “El programa Libertad para Trabajar paga los mismos servicios cubiertos por el programa AHCCCS Gratis. Es posible, Melanie, que usted tenga que pagar una prima de seguro mensual, pero la prima no sería más de $35 por mes. También sería responsable de hacer un copago pequeño por ciertos servicios”.

“Además,” la consejera le dice, “si su condición empeora y usted tiene que ausentarse con licencia por enfermedad, no perderá necesariamente su cobertura, siempre que continúe en su empleo.”

“Todo esto me parece muy bien,” dice Melanie. “¡Yo puedo volver a trabar! Y ahora, ¿qué hago?”

“Acepte el empleo,” le contesta la consejera, “y cuando reciba su primer cheque, llame a su asistente social en AHCCCS dentro de los siguientes 10 días para reportar sus ingresos. Pídele información sobre la cobertura del programa Libertad para Trabajar de AHCCCS. Después, continuaremos desde allí.”

Melanie se siente fascinada. Ella podrá volver a trabajar haciendo algo que realmente le gusta hacer. Además, podrá conservar su cobertura médica a un precio mensual razonable.