El Caso de Marcela

Marcela vive con su esposo, su hermano y sus dos hijos. Ella trabaja de tiempo parcial en un centro comunitario cercano. Hace varios años, su hermano tuvo un accidente automovilístico y sólo ha podido trabajar de vez en cuando debido a su discapacidad.

Nunca tuvieron dificultades para cubrir sus gastos hasta que el esposo de Marcela perdió su empleo. Todavía podían pagar el alquiler, pero el dinero no les alcanzaba para pagar todos sus otros gastos. Marcela decidió que la familia necesitaba ayuda para pagar la comida.

Ella empezó por comunicarse con la Administración de Asistencia Familiar (FAA) llamando al 1-855-777-8590, para obtener más información sobre el programa de Asistencia Alimenticia. Se puso contenta cuando supo que si surgía una emergencia, podría recibir beneficios de Asistencia Alimenticia dentro de siete días. Por suerte, las cosas no iban tan mal.

La solicitud de beneficios de Asistencia Alimenticia

Marcela solicitó beneficios en línea y se vio obligada a declarar los ingresos, los recursos y la situación doméstica de su familia. Ella encontró tambien la lista de documentos requeridos en línea. Por lo tanto, cuando fue a la oficina de DES/Administración de Asistencia para Familias para su entrevista, Marcela llevó consigo talonarios de sus cheques de pago, datos del banco y otros documentos necesarios para comprobar los ingresos y la situación de su familia. Durante la entrevista, ella descubrió que el programa de Asistencia Alimenticia tiene reglas que gobiernan la manera de ayudar a hogares cuyos miembros incluyen a personas con discapacidades. Para calcular los ingresos de la familia, el programa de Asistencia Alimenticia restó el dinero que la familia gastaba para conseguir que alguien llegara a la casa para ayudar al hermano de Marcela. El programa de Asistencia Alimenticia restó también la mayor parte del dinero que la familia gastaba en los gastos médicos de su hermano.

El uso de la Asistencia Alimenticia

Aproximadamente tres semanas después de presentar su solicitud, Marcela recibió una carta notificándole que un beneficio de $700 por mes para su familia se había aprobado. Éste era el monto del beneficio máximo para hogares de cinco personas, menos los ingresos netos que Marcela ganaba en su empleo. Ella recibió también su tarjeta de Transferencia Electrónica de Beneficios (EBT) e instrucciones sobre la manera de utilizarla.

La primera vez que Marcela fue de compras, le preocupaba que la gente se daría cuenta que ella recibía beneficios de Asistencia Alimenticia. Sus clientes le habían contado que la gente las miraba mal cuando ellos entregaban Estampillas de Comida. Pero la tarjeta EBT se parecía a cualquier tarjeta de débito. Las otras personas en la fila no tenían idea de su derecho a beneficios de Asistencia Alimenticia.