Una Cuenta de Desarrollo Individual (Individual Development Account IDA) es un tipo de cuenta que le permite ahorrar dinero para comprar una casa, pagar estudios de educación superior o financiar un negocio pequeño. Para abrir una cuenta IDA, usted debe encontrar primero un programa IDA en el área donde reside y cumplir ciertos requisitos de elegibilidad.

Hay más de 250 programas IDA en todo el país y sus requisitos de elegibilidad varían. Generalmente, sus ingresos anuales deben estar dentro del 200% del Índice Federal de Pobreza ($24,280) y usted debe tener alguna forma de ingresos ganados. Debe también tomar un curso de capacitación financiera una vez que se haya inscrito en el programa.

El beneficio principal de una cuenta IDA consiste en que, después de estar inscrito durante un tiempo suficiente, comenzarán a acumularse fondos de igualación para usted conforme al programa IDA. Una vez que usted haya cumplido los requisitos, completado todas las clases de capacitación financiera, y esté listo/a para comenzar a utilizar el dinero de su cuenta IDA, este programa pagará sus fondos de igualación directamente a la escuela, negocio o banco, o a cualquiera a quien usted necesite hacer pagos para alcanzar su objetivo. Otro beneficio consiste en que algunos programas IDA financiados por el gobierno federal le permiten ahorrar dinero sin tener que preocuparse por el límite de bienes del programa Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI).

Ejemplo

José está inscrito en un programa IDA que ofrece contribuciones de igualación de 2:1. Esto significa que por cada dólar que él deposita en su cuenta, José recibe $2 de su programa IDA. José decide depositar $50 en su cuenta cada mes durante 6 meses.

Los depósitos de José: 6 meses x $50 = $300

Los fondos de igualación de su programa IDA: 6 meses x $100 = $600

El monto total de los fondos que José tiene a su disposición al fin de los 6 meses:

$300

+$600


$900

La cuenta IDA permite que José ahorre 3 veces más de lo que de otra manera habría podido ahorrar. Es una suma suficiente para que él pueda comenzar a asistir a clases en el otoño en una institución de educación superior de dos años.