La historia de Jennifer

Jennifer estaba trabajando y ganando $500 por mes en un empleo de tiempo parcial. Sus únicos otros ingresos eran los beneficios mensuales de Seguridad de Ingresos Suplementarios (SSI).

Jennifer llamó a un/a consultor/a de incentivos de trabajo porque quería más información acerca de la manera en que los ingresos de su trabajo afectarían sus beneficios de SSI. Ella mencionó también que esperaba poder ahorrar algo de dinero para regresar a la escuela, pero le preocupaba ganar más del límite de bienes permitido por SSI.

El Consultor/a de incentivos de trabajo de Jennifer le explicó la manera en que sus beneficios de SSI se estaban calculando en la actualidad.

Cálculo del beneficio de SSI de Jennifer (antes de comenzar su IDA):

Por lo tanto, al final de cada mes, Jennifer tenía los $500 que ganaba en el trabajo y los $563.50 que recibía de SSI.

El Consultor/a de incentivos de trabajo informó a Jennifer que una Cuenta para el Desarrollo Individual (Individual Development Account —IDA) podría ayudarle a ahorrar dinero para su educación, o para comprar una casa o inaugurar un negocio. Cuando ella ahorraba parte de sus ingresos, el programa de cuentas IDA le daría fondos de igualación para ayudarle a alcanzar su meta. Jennifer se enteró también que si utilizaba una cuenta IDA con financiamiento federal, su cuenta IDA no se tomaría en cuenta para calcular el límite de bienes del programa SSI, y los ahorros que ella apartara en su cuenta IDA no se incluirían al calcular el monto de sus beneficios de SSI. En otras palabras, ella podría seguir ganando la misma cantidad de dinero de su trabajo, pero se le permitiría ahorrar un monto mayor que el límite de bienes establecido por SSI y obtener gratis fondos de igualación para ayudarse a pagar los costos de su meta, y el programa SSI le daría también más dinero. Esta situación le parecía ventajosa y ¡sin posibilidades de pérdidas!

Jennifer obtuvo más información acerca de las cuentas IDA y decidió que quería regresar a la escuela y obtener una capacitación que le ayudara a obtener un empleo mejor pagado. Eventualmente, encontró un programa IDA con financiamiento federal que apoyaba metas educativas. Se inscribió en el programa y comenzó a ahorrar $40 de sus ingresos por mes en su cuenta IDA. El programa le daba fondos de igualación de 3:1, lo cual significaba que por cada $40 que ella ahorraba para pagar la matrícula en la escuela, la organización con fines no lucrativos contribuiría $120 para cubrir este gasto. A Jennifer le parecía que éste era un arreglo ¡fantástico!

Jennifer informó a la Administración del Seguro Social (SSA) de su programa IDA con financiamiento federal para asegurarse de que ellos no consideraran el dinero que ella estaba depositando en su cuenta IDA como ingresos y que no clasificaran su cuenta IDA como un bien. Ellos escribieron una nota sobre su cuenta IDA en su registro y, al calcular los ingresos de Jennifer, excluyeron la cuenta del límite de bienes y excluyeron también los $40 por mes que ella depositaba en su cuenta IDA. Como resultado, el monto de los beneficios que Jennifer recibía de SSI aumentó en $20, a pesar de que ella ahorraba dinero y recibía muchos fondos de igualación para pagar su matrícula.

Cálculo del beneficio de SSI de Jennifer (después de comenzar su IDA):

Cada mes, Jennifer apartaba $40 de sus ingresos en su cuenta IDA. Para sus gastos mensuales, le quedaban $460 de sus ingresos del trabajo y $583.50 en beneficios de SSI. Los $40 que ella había ahorrado en su cuenta IDA estarían a su disposición en el momento en que tuviera que pagar los gastos de su educación. En ese momento, el programa IDA contribuiría un monto adicional de $120.

Cuando terminó su programa de ahorros en su cuenta IDA un año después, Jennifer había ahorrado $480 de su propio dinero para matricularse en su escuela y el programa IDA también pagó $1,440 para su matrícula.

A fin de cuentas: Al contribuir $40 a una cuenta IDA, Jennifer recibió un aumento de $20 en el monto de sus beneficios de SSI y el programa IDA le dio una contribución adicional de $120. Esto dio como resultado que ella tenía realmente cada mes un total extra de $140 ¡gracias a su participación en el programa IDA!