La auto-comprensión

A medida que usted se convierte en persona adulta, adquiere oportunidades y responsabilidades cada vez más numerosas. Lo más probable es que empiece a preguntarse cómo podrá organizar su educación, el empleo, las relaciones personales y las actividades sociales que integran su vida. Mientras resuelve estos problemas, tendrá que reflexionar sobre su discapacidad, lo que ella significa para usted y la manera de manejarla en su vida diaria.

Incluimos aquí una hoja de trabajo que puede completar para ayudarse a empezar a pensar sobre su discapacidad y sobre el lugar que ocupa en su vida.

Discapacidad Hoja de Cálculo

Considere las siguientes preguntas. Es posible que quiera hablar sobre ellas con un miembro de su familia o con alguien que le sirva de mentor/a.

¿Cómo me siento en mi condición de persona discapacitada?

¿Me incomoda hablar sobre mi discapacidad con otras personas?

¿Considero que tener una discapacidad es un honor?

¿En quién puedo confiar cuando necesito hablar sobre mi discapacidad?

¿Con qué aspectos de mi vida lucho debido a mi discapacidad?

¿Qué recursos hay que puedan ayudarme a superar esa lucha?

¿Cuáles son algunas de las actividades en las que me gustaría participar y que me parecen imposibles? ¿Existe otra manera en que podría participar?

¿Qué tipos de acomodo necesito para lograr lo que quiero hacer en la escuela? ¿En un empleo?

¿Cuáles son algunas de las cosas que yo puedo hacer y que mis amistades no pueden hacer?

Usted puede descargar este documento a su computadora e imprimirlo para poder completarlo.

Sentir incomodidad con una discapacidad o inseguridad acerca de las personas con quienes hablar sobre ella es natural. Al leer este artículo, usted encontrará información y recursos que podrán ayudarle a sentirse mejor y tener más confianza, y esto facilitará su encuentro con personas con las cuales podrá hablar para recibir apoyo.

El modelo médico y el modelo social

Las imágenes que formamos de las discapacidades están afectadas por las percepciones y las reacciones de nuestra sociedad ante ellas. Tradicionalmente, la gente ha considerado que las discapacidades son un problema médico. El “modelo médico” percibe su discapacidad como una condición médica que hay que curar. Si usted tiene una discapacidad, necesita “componerse”.

Sin embargo, el Movimiento en Favor de los Derechos de las Personas Discapacitadas ha modificado esta percepción durante los últimos 50 años, proponiendo que las discapacidades se consideren como un problema social. El “modelo social” dice que el problema no es su discapacidad sino la manera en que la sociedad enfoca a las personas con discapacidades. Según el modelo social, las discapacidades representan una aspecto natural de la experiencia humana; son una parte normal de la vida.

Considerar de esta manera nueva su discapacidad podrá ayudarle a darse cuenta de que usted no necesita “componerse”. Podrá vivir con su discapacidad y tener éxito. Lo que necesita es encontrar la manera de encontrar empleo, obtener una educación superior y luchar para convertir sus sueños en realidad.

Cómo tomar sus propias decisiones

En el pasado, se consideraba que muchas personas discapacitadas eran “cargas” que sus familias tenían que soportar. Las personas con discapacidades no podían obtener empleos. Con frecuencia, se internaba a estas personas en instituciones donde no tenían posibilidades de salir y disfrutar de actividades; o bien, sencillamente no se les prestaba atención.

Sin embargo, esto ha cambiado. Hoy día, muchas personas con discapacidades tienen éxito en sus estudios y en sus empleos. Usted también lo puede hacer. Al igual que sus amistades sin discapacidades, usted necesita, al llegar a la edad adulta, tomar decisiones y empezar a planificar su futuro para tener éxito. Elegir opciones para lo que desea hacer es el primer paso hacia una vida independiente.

La vida independiente

Este término podría tener muchos significados. Podría significar abandonar el hogar de sus padres para cursar estudios en una institución de educación superior. O bien, podría significar obtener un empleo y mudarse a su propio apartamento. Podría significar seguir viviendo con sus padres mientras adquiere más destrezas para una vida independiente y ganar dinero para establecer algún día su propio hogar. El mayor significado de la vida independiente consiste en que es usted quien decide a dónde quiere llegar en la vida.

Una vida independiente no significa que usted conozca todas las respuestas o que pueda hacer todo lo que quiera sin ayuda; significa que necesita aprender a encontrar recursos que le puedan ayudar a alcanzar sus metas. Necesita también aprender a controlar el uso de estos recursos.

Si todavía no tiene metas claras, tendrá que pensar en lo que realmente quiere hacer. Luego, deberá establecer sus metas y enterarse de los pasos y apoyos necesarios para alcanzarlas.

¡Utilice el centro de vida independiente en su comunidad!

Vivir una vida independiente puede parecer intimidante, pero hay muchas personas con discapacidades que han superado situaciones similares a la suya. Estas personas han creado grupos llamados “centros de vida independiente”, los cuales ofrecen información y apoyo que pueden ayudarle a pensar acerca de las decisiones y oportunidades que tendrá que enfrentar.

Los centros de vida independiente son uno de los recursos más importantes que le pueden ayudar. El centro de vida independiente en su comunidad cuenta con información sobre todos los aspectos del vivir con una discapacidad, entre ellos, la vivienda, el transporte, los servicios de asistencia personal, los empleos, la educación y los beneficios. Muchos centros de vida independiente tienen también programas diseñados para la gente joven, como, por ejemplo, grupos paritarios, y oportunidades para trabajar como voluntario/a y en programas de práctica profesional. El Consejo Estatal de Vida Independiente de Arizona (Arizona Statewide Independent Living Council - AZSILC) tiene un sitio web donde usted podrá encontrar un centro de vida independiente cercano.

Ed Roberts y el Movimiento en Favor de la Vida Independiente

Hoy día, hay personas con discapacidades que viven en sus propios hogares, obtienen títulos de educación superior, empleos buenos, se casan y tienen hijos. En gran parte, esto se debe a leyes como la Ley para personas con discapacidades de los Estados Unidos (ADA) que prohíben la discriminación contra las personas con discapacidades.

Pero esto no ocurrió de la noche a la mañana. Las personas con discapacidades no tenían antes las oportunidades y las protecciones legales que tienen hoy. Para lograrlas, hizo falta un movimiento encabezado por jóvenes con discapacidades para cambiar las percepciones sociales.

Ed Roberts era un joven discapacitado que se convirtió en líder y cambió el mundo. En su niñez, Ed contrajo polio, una enfermedad común en los años ’50. Como resultado, tuvo que utilizar una silla de ruedas y pasar mucho tiempo en un pulmón de hierro, una máquina que le ayudaba a respirar. A pesar de estos retos, Ed se destacó en la escuela y soñaba con cursar estudios en la Universidad de California en Berkeley. Sin embargo, cuando solicitó la admisión a la universidad, le dijeron que debido a su discapacidad la universidad no lo admitiría. Ed luchó contra esta decisión y ganó su admisión a la universidad.

Cuando Ed observó lo inaccesible que era la universidad para estudiantes con discapacidades, decidió cambiar las cosas. Junto con un grupo pequeño de estudiantes en sillas de ruedas, Ed formó una asociación llamada The Rolling Quads y creó el primer programa de servicios en un campus universitario para estudiantes con discapacidades. Hoy, casi todas las instituciones de educación superior en el país tienen en sus predios programas de servicios para estudiantes con discapacidades, los cuales les ayudan con cosas como recomendaciones para conseguir asistentes de atención personal, acomodos en los salones de clase y viviendas accesibles. En 1972, Ed Roberts y otros estudiantes fundaron el Centro de Vida Independiente en Berkeley, el primero de estos centros en el país. En la actualidad, hay centros de vida independiente alrededor del mundo, entre ellos cinco en Arizona.